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03
Feb
03-02-2025
El Protocolo Familiar: Una herramienta eficaz para la familia y la empresa

En nuestro país la gran mayoría de empresas son familiares, lo que significa que los propietarios son miembros de una misma familia. La empresa, como la propia familia, no es estática, sino que va evolucionando con el tiempo, y por ello deben tomarse ciertas medidas encaminadas a asegurar la paz familiar y la continuidad y éxito empresarial.

El Protocolo Familiar elaborado a tiempo -esto es, antes de que puedan surgir conflictos familiares- es una gran herramienta de cara a planificar la gestión, propiedad, sucesión y relaciones entre los socios. Es un documento que firmaremos ante notario y que refleja el acuerdo de los socios/familia sobre la regulación a la medida de sus circunstancias, del funcionamiento presente y futuro de la empresa.

Concretamente, en el acuerdo de Protocolo Familiar se establecerá, por ejemplo, cómo deben transmitirse las acciones entre los miembros o ramas familiares, cuáles son las funciones de cada uno de los familiares propietarios, cuáles son los requisitos que debe cumplir un familiar si quiere entrar a trabajar en la empresa, ya sea como empleado o como directivo o miembro del Consejo de Administración, cómo se llevará a cabo la sucesión de las siguientes generaciones y cualquier otro asunto de interés. Todo ello para asegurar la continuidad y el buen funcionamiento de la empresa a lo largo de las diferentes generaciones.

En nuestra experiencia, si el conflicto estalla en una empresa familiar, será entonces demasiado tarde para acordar y firmar un protocolo. No quedará más remedio entonces que iniciar actuaciones por cada miembro familiar en disputa, como acudir a los tribunales, solicitar auditorías, bloquear las Juntas y los Consejos, etc., con todo el desgaste emocional que ello supondrá para la familia y la repercusión inevitable que el conflicto tendrá en el funcionamiento diario del negocio.

Al final, elaborar un Protocolo Familiar de forma preventiva no debería ser una tarea compleja ya que lo recomendable es que se base en el sentido común y en el conocimiento que el fundador o fundadores tienen de los miembros de la familia, que suelen ser dispares entre ellos y evolucionar de formas diferentes a lo largo del tiempo con la incorporación a la familia de nuevos miembros y generaciones.

Finalmente, hay que recordar que el Protocolo Familiar deberá ir siempre en consonancia con otros acuerdos que se hayan tomado en el seno de la empresa o la familia, como, por ejemplo, testamentos, capitulaciones matrimoniales, pactos de socios, etc.

En Martí & Associats tenemos gran experiencia en el asesoramiento a empresas familiares y en la planificación y toma de medidas preventivas, como el Protocolo Familiar, para asegurar que nuestros clientes realizan una gestión efectiva y transición pacífica de sus empresas.

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